Por qué tus dientes se ven más largos

Hay algo que muchos pacientes notan pero pocos mencionan en su primera consulta: sus dientes se ven «más largos» que antes. La encía que los rodeaba ha bajado, la raíz quedó expuesta y, con el tiempo, apareció sensibilidad al frío, al dulce o al cepillo.

Eso tiene nombre. Se llama recesión gingival. Y no es solo un problema estético.

En Govea entendemos que un paciente que viene por implantes, por rehabilitación oral o simplemente por una revisión completa, merece saber exactamente qué está pasando en su boca — y cuáles son las opciones reales para resolverlo.

Este artículo es una guía honesta sobre las recesiones gingivales: qué las causa, cuándo hay que actuar y qué tratamientos existen hoy para devolverte una sonrisa funcional y estéticamente íntegra.

Lo primero: ¿qué está pasando realmente?

La encía tiene una función mecánica crítica: protege la raíz del diente. Cuando esa barrera baja, la raíz queda expuesta a bacterias, temperatura, presión y ácidos. El cemento radicular — el tejido que cubre la raíz — no está diseñado para resistir lo que sí resiste el esmalte. Por eso la sensibilidad aparece, y por eso la progresión puede comprometer el diente a largo plazo.

Clínicamente, la recesión gingival se define como el desplazamiento apical de la encía con respecto a la unión cemento-esmalte. En términos simples: la encía «baja» y deja ver parte del diente que normalmente debería estar cubierta.

Puede presentarse en un solo diente, en varios, o de forma generalizada. En la mayoría de los casos afecta dientes con raíz única — caninos, premolares, incisivos — aunque no es exclusivo de ellos.

Las causas más frecuentes — y las que más sorprenden a los pacientes

Cepillado agresivo

Es la causa que con más frecuencia vemos en clínica. Un cepillo de cerdas duras o una técnica de frotado horizontal y enérgico genera un proceso inflamatorio no bacteriano que, con el tiempo, desgasta el tejido óseo vestibular y desplaza el margen gingival hacia abajo. El resultado es exactamente lo que parece: la encía cede ante la presión mecánica repetida.

Los dientes más afectados suelen ser los premolares superiores.

Lesiones cervicales no cariosas

Este es un punto que pocas personas conocen, y que en Govea revisamos de forma sistemática. Existen lesiones en el tercio cervical del diente — es decir, justo donde el diente se encuentra con la encía — que no tienen origen en caries, sino en factores mecánicos o químicos. Se clasifican en cuatro tipos:

Abrasión. El desgaste producido por el frotado continuo de objetos externos: cepillos interdentales mal usados, palillos de madera, aparatos protésicos removibles. La lesión tiene forma de «V» y casi siempre aparece acompañada de recesión gingival.

Abfracción. Una lesión en forma de cuña causada por fuerzas oclusales excéntricas — el tipo de fuerza que se genera durante el bruxismo o apretamiento dentario. Cuando las fuerzas laterales se concentran en el tercio cervical, producen microfracturas en el esmalte que con el tiempo se vuelven lesiones visibles. Se conoce también como síndrome de compresión.

Atrición. El desgaste por fricción diente contra diente, sin intervención de elementos externos. Es frecuente en pacientes con bruxismo y se manifiesta principalmente en bordes incisales y cúspides.

Erosión. La pérdida de estructura dental por agentes químicos — ácidos extrínsecos como los de ciertos alimentos y bebidas, o intrínsecos como el reflujo gástrico o el vómito recurrente. Desmineraliza el esmalte y lo vuelve vulnerable a cualquier acción mecánica adicional.

Según la literatura periodontológica, el 50% de los casos de recesión gingival se asocia con lesiones cervicales no cariosas. No son condiciones aisladas — con frecuencia aparecen juntas en el mismo diente.

Otros factores que favorecen la recesión

  • Acumulación de cálculo subgingival que destruye el nivel de inserción de la encía
  • Malposición dental
  • Inserciones musculares altas o tracción de frenillos
  • Procedimientos restaurativos mal ejecutados
  • Espesor reducido de la cortical ósea vestibular

Cómo clasificamos la recesión para elegir el tratamiento correcto

No todas las recesiones son iguales. En Govea utilizamos la clasificación de Miller (1985), que es el estándar clínico para predecir el resultado quirúrgico antes de operar.

Clase I y II — La recesión no rebasa la línea mucogingival. No hay pérdida ósea interdental. Son las más favorables: con la técnica correcta, es posible lograr cobertura radicular completa.

Clase III — La recesión alcanza o rebasa la línea mucogingival y existe pérdida ósea interdental o mala posición dental. El pronóstico es de cobertura parcial.

Clase IV — Pérdida ósea severa y mala posición dental grave. El pronóstico con las técnicas actuales es desfavorable.

Esta clasificación es la primera conversación que tenemos con cada paciente que llega con recesión: antes de hablar de cirugía, hay que saber qué puede lograrse de forma predecible.

Los materiales de restauración: lo que ponemos en el diente importa

Cuando hay una lesión cervical no cariosa que restaurar, la selección del material no es trivial. En Govea elegimos según el caso, no según lo que sea más fácil de aplicar.

Los materiales más utilizados para este tipo de restauraciones son:

Ionómero de vidrio convencional. Libera flúor de forma sostenida — especialmente en las primeras 24 horas — y forma una unión química con los tejidos dentales. Es la primera elección en pacientes con alto riesgo a caries y en situaciones donde el aislamiento del campo operatorio es difícil.

Ionómero de vidrio modificado con resina (ionorresina). Es una versión mejorada del anterior: mantiene la liberación de flúor y la adhesión química, pero añade resistencia mecánica gracias a la incorporación de componentes resinosos que se fotopolimerizan. Tiene menor solubilidad, mejor manejo clínico y es compatible con los tejidos periodontales. Investigaciones clínicas — entre ellas los estudios del Dr. Dragoo y el equipo del Dr. Pedrine en la Universidad de Campinas — han documentado que el tejido conectivo puede adherirse a este material, lo que lo convierte en una opción particularmente valiosa cuando la restauración y la cirugía periodontal se realizan de forma simultánea.

Composites y resinas fluidas. Ofrecen excelente estética y adhesión micromecánica al esmalte. Son la primera elección cuando la lesión está rodeada de esmalte y el aislamiento absoluto es posible.

Compómeros. Híbridos entre ionómero y composite. Menor contracción al polimerizar, buena estética y módulo de elasticidad similar al diente. Primera elección para lesiones del tercio cervical cuando se busca una combinación de propiedades.

La elección depende de cuatro criterios: ubicación de la lesión, riesgo individual a caries, posibilidad de aislamiento del campo y condiciones del paciente.

El tratamiento que más resuelve: injerto de tejido conectivo subepitelial

Cuando la recesión gingival requiere intervención quirúrgica, el procedimiento con mayor evidencia clínica es el injerto de tejido conectivo subepitelial. La literatura periodontal lo considera el estándar de referencia para cobertura radicular.

¿En qué consiste? Se toma tejido conectivo del paladar del mismo paciente y se coloca sobre la zona de recesión, bajo un colgajo de tejido preparado en el sitio receptor. El colgajo cubre el injerto y lo protege mientras se integra.

El injerto no simplemente «cubre» la raíz. Lo que sucede a nivel biológico es una revascularización progresiva: en los primeros días el tejido se nutre por difusión de fluidos del lecho receptor; hacia el segundo o tercer día comienzan a formarse nuevos capilares; al día 17 la integración es completa.

Las ventajas sobre otras técnicas son claras: mejor cobertura radicular, resultado estético más predecible y mayor cantidad de encía queratinizada — que es la encía firme y resistente que protege el diente a largo plazo.

Cuando existe una lesión cervical no cariosa en el diente a tratar, el protocolo en Govea incluye restaurar primero esa lesión — generalmente con ionorresina — antes de realizar el injerto. La investigación clínica del Dr. Pedrine y colaboradores, con seguimiento a dos años, confirmó que combinar ambos procedimientos no genera cambios negativos en la salud periodontal y ofrece resultados estables en el tiempo.

Lo que esto significa para ti como paciente

Si llegas a Govea con alguna de estas situaciones, sabes que hay un camino claro:

Ves tus dientes más largos que antes. Evaluamos el grado de recesión, identificamos la causa y determinamos si es candidato a cobertura quirúrgica — y con qué resultado predecible.

Tienes sensibilidad en el cuello del diente. Puede haber una lesión cervical no cariosa activa. La restauramos con el material adecuado para el caso y evaluamos si hay recesión asociada que requiera intervención.

Te dijeron que tienes «desgaste» en los dientes pero nadie te explicó de dónde viene. Aquí diferenciamos abrasión, abfracción, atrición y erosión porque el tratamiento de cada una es distinto. Tratar el síntoma sin eliminar la causa es postergar el problema.

Estás en proceso de implantes o rehabilitación oral completa. La salud gingival es condición previa para cualquier tratamiento de este nivel. Una encía con recesión activa o lesiones cervicales no tratadas compromete el pronóstico de implantes y restauraciones.

Un detalle que los pacientes de Govea aprecian

Trabajamos de forma interdisciplinaria. Cuando un caso lo requiere, el área de periodoncia y el área de operatoria trabajan en conjunto sobre el mismo paciente, en la misma clínica, con coordinación directa entre especialistas.

Eso no es estándar en la mayoría de las clínicas. En Govea es el modelo de trabajo.

¿Tienes alguna de estas señales?

  • Dientes que visualmente se ven «más largos»
  • Sensibilidad al frío, calor o dulce en la zona cervical
  • Sangrado al cepillado sin presencia de placa evidente
  • Encía que parece haberse «retirado» en algún sector
  • Restauraciones antiguas en el cuello del diente que se cayeron o que se notan mal integradas

Cualquiera de estas señales merece una evaluación periodontal. No para alarmarte — sino para saber exactamente en qué punto estás y qué opciones reales tienes.

Govea Dental Group · Ciudad de México Para agendar tu valoración periodontal, escríbenos a través de WhatsApp o visita goveadental.com

Este artículo tiene propósito educativo. El diagnóstico y plan de tratamiento específico corresponde a la evaluación clínica individual de cada paciente.

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